Unos minutos después, ya estaban todos; hicimos unas compras en el 7eleven, sabíamos que nos alejaríamos de todo y que era necesario abastecerse de ciertos productos importantes como los hidratantes. Después, varias horas después, llegamos al lugar. Tengo la mala costumbre de dormirme con el bailoteo del coche, y omitir los paisajes del camino, así que cuando recuperé la conciencia estábamos a unos escasos kilómetros del destino. Pero pude ver la parte mas bonita del camino, esa zona donde los arboles compiten con el camino, la hierba hace de las suyas el centro del camino (porque las llantas no pasa por ahí) y obviamente el asfalto brilla por su ausencia, ya estaba oscuro e ibamos a 10km por hora, pero aun así creo que llegamos a tiempo al lugar.
EL lugar, era una Unidad de Manejo Ambiental, a unos 4km de una comisaría. Nos esperaban con la cena lista, unos ricos tamalitos colados, tamalitos? Digo tamalotes...uno fue suficiente para llenar mi estomago. Después nos dirigimos a preparar todo para acampar. Llevabamos muchas cosas, o al menos eso parecía debido a que todo esta repartido en miles de mini mochilas, y sobre todo porque se esperaba una noche fría, llegando a la zona de camping, armamos la casa, y metimos todo dentro de ella. El lugar era muy bonitos, estabas en medio del monte, sin luz eléctrica, con todos los sonidos de la naturaleza, con la pantalla del cielo estrellado y la luna a todo su esplendor. Al ver la fogata todos concordamos en que unos malvaviscos eran necesarios, pero nadie se había acordado de ellos hasta ese momento, cuando nos encontrábamos en medio del monte, pero por Dios, somos ciclistas y las distancias no son un problema.
Asi que me preparé para mi 1era rodada noctura, con mi lampara chafa y mi casco de costumbre.
Es impresionante como cambia la perspectiva del camino cuando lo recorres en bicicleta, hace menos de 1hr acababa de pasar por ahi en la camioneta, y no podía reconcer nada, y ademas, se disfrutaba mejor el camino!
